Italia es un lugar maravilloso para conocer, y para poder hacerlo primero debemos llegar. Tómate un poco de tiempo en preparar los documentos y requisitos necesarios además de todo lo que se necesita para viajar a Italia y en poco tiempo ya te estarán diciendo “Buon giorno! y “Arrivederci” sin siquiera haberlo pensado.
Toda regulación sobre pasaportes y visados puede variar, dependiendo el lugar de procedencia antes de viajar a Italia. Inicia el proceso de solicitud con al menos 6 meses de anticipación, para ello es recomendable ponerse en contacto con la Embajada o Consulado de Italia en tu país antes de planear el viaje.
Todo aquel que visite Italia, debe tomar en cuenta que su pasaporte tenga validez por tres meses, excepto los países que se encuentren dentro del Acuerdo de Schengen que viajen con carnet de identidad o documento de viaje válido.
Todo viajero que provenga de los Estados Unidos no necesitará de un visado para una estancia inferior a 90 días antes de viajar a Italia, a menos que se trate de otro tipo de trámites como visas de trabajo, estudios o negocios, que se gestionan directamente con el gobierno italiano.
Los estados firmantes del Acuerdo de Schengen tienen entrada libre entre sí; los países que son parte del acuerdo son Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Grecia, Italia, Luxemburgo, los Países Bajos, Portugal y Suecia; por lo tanto, si provienes de otro de los países dentro del acuerdo podrás ingresar libremente y con tan solo identificarte adecuadamente, si tu país no forma parte del acuerdo, asegúrate de obtener su pasaporte sellado con la visa Schengen.
Todo no residente, procedente de otro país, debe contar con una Declaración de Presencia (Dichiarazione di presenza) al llegar a Italia. Un pasaporte sellado en un cruce de frontera italiana, debe tener como tal la declaración, y si no cuenta con ello, podrás consultar en el hotel para que te expliquen cómo realizar una declaración.
Los funcionarios de aduanas en los puntos de entrada de Italia también pueden solicitar la prueba de que cuentas con los fondos suficientes para permanecer en el país (Si a menudo usas tarjetas de crédito será suficiente). Pueden también pedirte el billete de retorno, pero sólo para ver.